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Su Ojo. La Contabilidad de Dios
- Alicante, Comunidad Valenciana, España
- 3 semanas ago
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Todo es consciencia. Así como pensamos, así vivimos. También nuestros genes son consciencia. Ellos se componen en gran parte de lo que el hombre siente, piensa, habla y hace. Los mismos sentimientos, pensamientos, palabras y acciones siempre repetidos forman con el tiempo elementos de construcción que, resumidos, en una palabra, denominamos predisposiciones hereditarias. Esa es nuestra herencia humana; eso es con lo que nos rodeamos, con lo que pensamos, hablamos y actuamos.
Nuestro material genético es anotado entonces en el sistema-computador de los astros. A través del principio emitir y recibir, cada elemento de construcción, cada predisposición hereditaria, es un imán correspondiente. Nuestra herencia humana recubre a la herencia divina, que está compuesta de los principios de igualdad, libertad, unidad y fraternidad.
El contenido básico de nuestras grabaciones humanas, es decir, lo que se halla en los genes, nuestra herencia física, repercute también en la vida actual de cada uno. Nos construimos en este mundo lo que ya está en nuestro material genético. Somos un artesano, un pedagogo, un teólogo, un científico, un médico, lo que irradian las predisposiciones hereditarias, lo queremos realizar en el mundo. Así podemos decir que no es ninguna casualidad cuando por ejemplo una y otra vez se presentan científicos o investigadores o médicos o artesanos y similares en un árbol genealógico. Son posiblemente una y otra vez las mimas almas que se encuentran en el vestido terrenal para expiar juntos la carga que se han impuesto en común en la herencia física, es decir en lo humano.
No importa que cadena de consciencia humana de sentir, pensar, hablar y querer esté compuesta en una herencia humana, ésta debe ser purificada o expiada y transformada de lo humano, lo pecaminoso, a lo divino, a lo incargable. La energía negativa debe ser nuevamente energía positiva. El don prestado debe devolverse nuevamente. La Tierra es entonces un ámbito de expiación y prueba para todos los hombres, no importa con que rango, título, nombre y profesión se vistan.
La expiación, que debe tener lugar con la purificación, conduce a la transformación de lo negativo a lo positivo en el alma y hombre y a la vez a la transformación en los mundos estelares. A través del principio “lo igual atrae a lo igual” se encuentran los hombres que han creado causas conjuntamente, para poder superarlas en común. El mismo principio vale en el reino de las almas para las almas.
Así, es posible que nazca en un niño humano aquella alma que eventualmente en una existencia anterior era o un hermano de su actual madre terrestre o la madre o el padre de la actual madre o del actual padre, o en aquel entonces un pariente según qué causas existan que deben ser purificadas en esta existencia terrenal en común. La familia completa se encuentra nuevamente sin embargo en otra vestidura y en otra repartición de papeles.
Lo que no está expiado, debe ser expiado. Existen entonces según la ley de siembra y cosecha enlaces kármicos, por ejemplo, un karma de familia que en esta vida terrenal debe ser purificado, la familia anterior se forma en una nueva existencia terrenal de nuevo en otros componentes.
No es ninguna casualidad que nosotros hayamos nacido en esta nuestra familia, que nos encontremos en este nuestro puesto de trabajo y no en otro. El por qué hoy vamos por aquí o por allá, por qué nos movemos hoy armoniosamente o alteradamente, abrigamos este o aquel sentimiento y sensación o qué pensamos, hablamos y hacemos, a dónde vamos, a dónde viajamos, todo tiene su causa y nos quiere decir algo. Pues cada emoción, cada movimiento, cada sentimiento, cada sensación, cada pensamiento, cada palabra y cada acción, es registrado y llega de nuevo al programador, al emisor a través de la irradiación reflejada.
No nos sirve de nada querer cambiar externamente las condiciones de nuestra vida terrenal. Todo resistirse a nuestro destino es infructuoso. Antes bien, cuando reconocemos y purificamos, es decir cambiamos, entonces y como consecuencia, cambiará también nuestra vida.
EDITORIAL GABRIELE
Español
e-book
Ref. B318es
ISBN 978-3-89201-905-3
Precio 8,99 €
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